Revisionistas para bien y para mal

En el aspecto histórico es bueno reconocer la amenaza de revisar nuestra Historia Patria. Hasta hoy este proceso de revisión ha sido constante, y siempre desde la perspectiva de la objetividad y de interpretación de los institutos, de las organizaciones, y de las universidades que tienen como especialidad precisamente los estudios históricos como ciencia. Pero ahora se pretende revisar nuestra Historia Patria desde la perspectiva de los intereses que fueron contrarios a los hechos de nuestros grandes movimientos y momentos de la formación y conformación del pueblo mexicano.

Cambiar la historia de acuerdo a esos intereses, de ninguna manera significa encontrar certezas o verdades que estuvieran ocultas, sino dar a los hechos, que están ahí consignados y no se pueden negar, una interpretación diversa, una trascendencia diferente, y, en consecuencia, desvirtuar y desvalorar no sólo a los hombres cuyos nombres guardamos con cariño, admiración y agradecimiento, sino, peor aún, atacar directamente la conciencia de dos siglos de historia y nuestros valores culturales, los cimientos de las instituciones del Estado.

Hay una confusión malignamente inducida en todo este movimiento revisionista de nuestra historia. Pues ahora resulta que con el pretexto de acabar con el PRI se pretende acabar también con todo lo que significó y significa la Revolución Mexicana. Independientemente de los errores y de los aciertos que hubiera tenido el PRI, como partido político que alguna vez representó los ideales populares y revolucionarios, esos valores e ideales no dependen del PRI en el poder, ni siquiera de la existencia de un PRI cualquiera. Son patrimonio del pueblo, simplemente. Estamos a penas a tiempo de revalorar la Revolución Mexicana según las necesidades de los mexicanos todos en este tiempo. Creo que cada uno de nosotros tiene algo que decir, y habrá que decirlo, como lo estamos haciendo ahora y lo hemos hecho siempre.

Dice la frasecita que “la historia la escribe los vencedores”, pero dice sólo la mitad de la verdad, porque la historia la escriben también los vencidos. En todo tiempo y en todas partes los vencedores elogian su triunfo y lo legitiman por los resultados, mientras los vencidos justifican su derrota denigrando a los vencedores y explicando su derrota de manera que les prepare el camino para la revancha. Es lo que estamos viviendo ahora en México con la depauperación cívica de nuestro pueblo y las presiones extranjeras.

One comment

  1. Vicente X. Molina Ojeda

    La historia, como disciplina social está planteada para ser analizada por el
    Hombre pensante o no, dándole cada quien su punto de vista, que a su vez está influenciado por sus creencias y saberes. Por ello, hay que analizar los eventos históricos con distintos ojos u observaciones para crear la más cercana a los hechos. Felicidades, por ese esfuerzo para acercarnos al conocimiento histórico del último gran mpciiientl revolucionario acaecido en nuestra nación.

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