LIBÉRRIMA. Respuestas.

Entre las preguntas que algunos lectores me han hecho favor de plantear, y que me parece vale la pena responder públicamente, están las de cuál puede ser la necesidad de escribir sobre la Tolerancia y si verdaderamente pienso que esto pueda ser útil. Si bien son del conocimiento de todos nosotros las oposiciones ideológicas que en el mundo tienen divididas a las sociedades y a las naciones, es muy claro que los mexicanos estamos confrontados precisamente por cuestiones que si bien son de origen social e ideológico, se han manifestado de manera muchas veces violenta verbal y aun físicamente en las actividades políticas, de las cuales es imposible sustraerse pues nos afectan a todos, sin dejar fuera ninguna clase social, religiosa, ecnómica, científica, empresarial, ni de sexo, de edad, profesión u oficio. A la vista de todo lo cual he querido contribuir, con mis pocos saberes y algunas experiencias de vida propias, a quienes tienen a bien leer mis reflexiones, conozcan, o recuerden, algunos puntos de vista y ciertas posturas u opiniones sobre estos temas, que les ayuden a conformar mejor un criterio y, por lo teanto, una actitud.

No pretendo cambiar la ideología de nadie, ni menos convencer de la que yo pudiera tener; tampoco de insultar o denostar a quienes piensan y hacen de una u otra manera, no: se trata de contribuir a eso, a la formación de pensamientos y actitudes con criterios reales, ciertos, con la evidente libertad de hacerlo o no, de estar de acuerdo conmigo o no, de querer interacturar conmigo o no. Y con respecto a esto jamás responderé nada que no esté argumentado y probado con hechos y documentos reales y comprobables. A quienes tienen la mentira, el falso testimonio, el insulto o la denigración como argumento, recuerden la enseñanza del Gran Maestro Jesús: no es lo que entra por la boca lo que contamina al hombre, sino lo que sale de ella, porque sale del corazón. Y esto es ya un criterio de verdad que conocemos, pero que muchas veces nos conviene olvidar, aunque nos dañe.

Y reiterar para todos que mis escritos no tienen como única finaliad el cmpartirlos con quienes tienen curiosidad o interés, sino también ponerlos a disposición de todo lector para con ellos hacer lo que mejor le parezca: reenviarlos, servirles para tomar ideas o párrafos, conformar criterios, mostrar fundado desacuerdo… y sin siquiera mencionar mi nombre. 

Esto advertido, y para no alargarnos demasiado hoy, les invito a todos para que mañana me acompañen en algunos pensamientos sobre la tolerancia-intolerancia política (3 de 4), para posteriormente, y con eso terminar, hacer algunos comentarios sobre a misma cuestión desde el punto de vista de las religiones (4 de 4).

Deje una respuesta.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *