LIBÉRRIMA. Juárez Y El Himno Nacional.

Anda circulando un video sobre nuestro Himno por las redes sociales, lleno de verdades a medias y de mentiras completas: está hecho con muy mala fe por esas personas que desde muchos atrás, doscientos y un poco más, han luchado por quitarnos nuestras raíces y corromper nuestros principios. Lo peor de ese video es que haya mexicanos que lo reproducen de manera acrítica (por ni decir de otro modo), sin investigar y aun creyendo que están haciendo binen. Horrible ignorancia y peor acción.

Quienes dicen, sin probar, que el Presidente Juárez no tenia ningún aprecio por el Himno Nacional, por ser producto de la era Santanista, y que prefería la Marcha Zaragoza, mienten. Primero porque Juárez no se dejaba llevar tan fácilmente por bajos sentimientos, como toda su vida lo prueba. Segundo porque ciertamente tenía un gran aprecio por el Himno. Tres anécdotas sirvan para demostrarlo:

Minutos antes de que llegaran los franceses a tomar la ciudad de México, el Señor Juárez esperó las 6 de la tarde para hacer los honores de ordenanza al arriar la bandera bajo las notas del Himno Nacional. Un testigo narra: “El pueblo se descubrió, las mujeres derramaron lágrimas. El redoblar de los tambores saludaba a la bandera. Las armas de los soldados presentadas en señal de respeto, y las músicas de los batallones recorriendo las notas del Himno Nacional.

(Hay muchos escritos históricos sobre esto, pero recomiendo “Juárez, su obra y su tiempo”, “Elevación y caída de Maximiliano”, el Diario Oficial del 8 de junio de 1863, “Juárez y su México”, por ejemplo)

En su peregrinar posterior, al llegar a Saltillo algunos notables queriendo quedar bien con él le pidieron que cambiara algunas estrofas del Himno, a lo que Juárez respondió con su laconismo habitual: “ejecútese el Himno en su versión original”. Y en 1865, en Monterrey, después de derrotar al gobernador Santiago Vidaurri (que acabó como sirviente de los franceses), algunos regiomontanos se acercaron a él pidiéndole también que modificara el Himno, a lo que el señor Juárez respondió: “ni una sola nota, ni una sola palabra se quiete al Himno Nacional”.

Algo más que es de notar de carácter cultural y social: Estamos hablando de 9 y 10 años después de haberse aprobado ese canto y música como Himno Nacional Mexicano, y ya estaba vigente en toda la republica y era bien conocido y cantado. Todos los mexicanos de ese momento acababan de vivir, y muy penosamente por cierto, cuanto describe el Himno, y por eso lo apreciaban y se adueñaron de él en su mente y en sus corazones.

Para terminar trataré de descubrir a esos enemigos de nuestra Historia con esta cita, igualmente comprobable: “En la misma fecha (18 de junio de 1863), el Diario Oficial consigna la “aparición” de una proclama en los “parajes públicos”, fechada el 1º de junio, que bajo el lema de “¡Viva el ejército franco mexicano!”, señalaba ufana: “Terminada ya y para siempre la odiosa dominación demagógica, se invita a los ciudadanos que acepten gustosos la intervención francesa, a que acudan el día de hoy al edificio del Arzobispado para suscribir el acta de adhesión a la intervención y el modo de recibir en la capital al benemérito ejército franco-mexicano y sus dignos caudillos”.

Así nomás, modernos detractores del Señor Juárez y de nuestra Historia, y mexicanos “acríticos” que nomás repiten como máquinas lo que otros les dicen.

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