LIBÉRRIMA. “Ciencia por teléfono”

Así se impulsa la investigación científica en la 4T. No digo que esté bien o esté mal: eso dependerá del criterio de cada quién. Sólo digo como en el juego de cartas: “como veo, doy”.

Científicos mexicanos que encontraron cura para «el papiloma humano en mujeres»

Pues resulta que a partir del 3 de mayo de 2019, los científicos de los centros de investigación tendrán que pedir la autorización presidencial para hacer viajes académicos al extranjero. ¿Por qué? Porque quedan cofundidos con la masa de la burocracía. La orden dice en su punto 9: “Toda comisión al extranjero deberá ser solicitada por escrito, justificada y autorizada por el Titular del Ejecutivo Federal”.

Los medios de comunicación, casi sin excepción, han informado sobre esta difícil situación para los científicos que realizan investigaciones fuera de las universidades. Y así, tendrán que escribir una solicitud que comienza rogando que pase todos los filtros para llegar a la cumbre presidencial:

 “Se somete a su consideración la aprobación de las comisiones al exterior que se adjuntan, siendo la Secretaría de Educación Pública, cabeza del sector educativo, se solicita que por su amable conducto se gestione la autorización correspondiente ante el señor Presidente Lic. Andrés Manuel López Obrador”.

En su conferencia matutina del 29 de mayo López Obrador declaró: “Si no hace falta viajar al extranjero y se puede resolver con el teléfono, con las teleconferencias, hacerlo y ahorrar. Yo les decía, se pone la medida que se autorizan ahora los viajes al extranjero y apenas en una semana 120 solicitudes, en una semana, para viajar a todo el mundo. ¿Cuántas se autorizaron? Veinte”, dijo orgulloso el mandatario. Esto puede ser muy bueno para ahorrar unos pesos evitando algunos o muchos excesos de los burocracia; pero no para la ciencia. Es más: hay quienes piensan que este tipo de “medidas para ahorrar” que afectan a la ciencia y a las investigaciones, aumentará de manera alarmante lo que conocemos como “fuga de cerebros”.

óvenes Ángel Martínez y Omar Pérez: «la materia oscura dentro de las galaxias de tiempo temprano».

Los científicos de todo el mundo están continuamente viajando porque forman parte de equipos de investigación, por ejemplo, o para utilizar instrumentos que no tienenen en sus paises, o simplemente para estar actualizados en sus respectivas especialidades, y ser más provechosos a sus países.

Lo que más molesta a los científicos mexicanos, además de los tropezones, retrazos y baches que se crearán en la ciencia en México, es no tanto la reducción de viáticos y las trabas burocráticas para “posiblemente” obtenerlos, sino que sea el Presidente del país quien tenga que autorizar, porque ¿cuáles son las credenciales académicas del presidente para decidir si tal viaje científico se vale o no, es autorizable o no? ¿O con qué “criterio” decidirá el presidente que puede hacerse una investigación científica por teléfono?

El «CONACYT: principal impulsor de los ciencia fuera de las Universidades y de los Tecnológicos del Estado.

Y aquí no es posible decir “pago por ver”. No hay esa opción. 

Deje una respuesta.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *