LA INTELIGENCIA, ORIGEN (2 de 3)

Depresión de Tonakil, Etiopía

Afirmamos antes que “la antigua sabiduría enseña: la inteligencia es la base del albedrío”. ¿Y qué es el albedrío? Es la posibilidad de escoger, de elegir libremente; pero para hacerlo es necesario entender, primero, que se tiene la necesidad de elegir; segundo, que se hará libremente, de acuerdo a necesidades o intereses específicos; y, tercero, que la elección es sobre dos o más posibilidades de las cuales habrá que elegir una, la aparece como más conveniente para lo que se pretende o intenta.

Y resulta que etimológicamenteinteligenciaviene del verbo latino inteligere que originalmente significa elegir o escoger (legere) entre (inter) entre dos o más opciones.Lo que podríamos entende como deliberar, casi siempre a una velocidad impresionante dentro de nuestro cerebro que procesa una enorme cantidad de datos en nanosegundos (milmillonésima partede un segundo) o menos. Esta actividad cerebral es común a todos los ánimales con cerebro; veremos la diferencia con el humano en seguida.

Antes debemos entender qué sea la Intención: es el propósito que se tiene, es el objetivo que se desea alcnzar, es el deseo de obtener algo, es dirigirse hacia donde se encuentra el satisfactor que se necesita.En términos generales el propósitoo la intenciónsuele considerarse como una actividad intelectiva propia del humano; pero algunos pensamos que es resultado de un proceso inteligente para poner en movimiento a la voluntad.Es decir, puedo tener la intención pero no quiero hacer u obtener lo que intento: la voluntad no se mueve, no hay resultado. Es muy claro así que “el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”. A nuestro parecer en esto estriba la diferencia con el resto de los animales no humanos: ellos tienen la inentención de satisfacer cualquier de sus necesidades, y se mueven para obtenerlo; no pueden no moverse: carecen de albedrío.

Carecen de albedrío

Que esto sea resultado de un proceso evolutivo iniciado millones de años atrás se puede demostrar con las muy variadas formas de vida que hay en el planeta, muchas de las cuales son posibles para unos animales, pero que no lo son para otros. Los ejemplos evidentes son los vivientes en el agua, el aire y la tierra; aunque a veces las cosas se complican. Por ejemplo, “la vida en los óxidos de Donakil”, lugar Etíope con temperaturas de 45º Centígrados, o más, y con aire lleno de gases venenosos. Desde que se conoció ese lugar se consideró carente de vida, ¡hasta que científicos europeos encontraron organismsos vivientes ahí!

Ahora bien, si la inteligencia primitiva consistió en resolver problemas para la sobrevivencia, éstos organismos lo resolvieron así: obraron inteligentemente, y de manera diferente a los demás. Es más, en nada les estorbaron esos entornos para replicarse, o reproducirse. Y lo más importante, subrayado, no lo hicieron a lo humano ni de manera como otros lo hubieran hecho, sino de manera exclusiva individualmente, y  específica en cuanto especie o especies en esas particulares y para otros adversas circunstancias.

Y eso nos lleva de la mano a lo siguiente, desde la perspectiva de muchos de nosotros: en la Naturaleza no existen grados de inteligencia. Afirmar lo contrario es permanecer en el antiguo criterio de que el hombres es la medida de cuanto existe, y por lo tanto los animales aquí en la tierra son más o menos inteligentes según la medida humana. No. La inteligencia de las plantas y de los animales ES la que les ES PROPIA y está relacionada con la necesidad de resolver problemas de sobrevivencia y de reproducción: ésa precisamente y no otra, ni superior ni inferior ni parecida, ni graduada.Así no más, y ya.

Y entonces, considerando todo lo anterior, si de manera natural se dan tantas y tan variadas formas de vida inteligente que de no conocerlas nos parecerían imposibles, bien podemos considerar que en el universo son posibles millonadas de formas de vida, de cualquier manera inteligente, que no por nosotros no conocerlas, no existan. Esto tendrá dos consecuencias maravillosas que más nos vale no deshechar sin reflexionarlo: la vida y la inteligencia son inherentes al universo.

Ángeles, otra forma de vida inteligente en el universo

Y en párrafo aparte, para no confundir: las tres grandes religiones monoteístas dan por hecho otras formas de vida, incluso con inteligencia superior a la humana, cuando mencionan, con nombre y hasta con oficios, a las miriadas de ángeles y demás semejantes, y de las vidas en “otras” esferas, dimenciones, lugares o como se les quiera llamar. Y culturalmente en todo el planeta los humanos aceptan que existan otras formas de vida inteligente en este planeta y “en los cielos”; es decir, en cualquier parte y de algún modo en el universo.

Recordemos que para llegar a las especilizacionesde la inteligencia en este planeta, de las más sencillas como en Donakil, a las más complejascomo las humanas, se han necesitado 4 mil millones de años, según las ciencias que a estos estudios se han dedicado. Las mitologías religiosas, apuntamos antes, son eso, mitologías, que tienen otras estructuras y otras finalidades, respetables y nada más.

Sin embargo, de acuerdo a los últimos estudios del cerebro humano y de las reacciones humanas, hay por ahí un asunto relacionado con las emociones, y que precisamente se ha llamado Inteligencia Emocional. Con el permiso de ustedes, mis pacientes cuatro lectores y medio, y de todos, trataremos este asunto en nuestra próximo entrega. Hasta entonces, y mientras tanto, saludos y bendiciones para todos.

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