¿Existen personas no humanas?

Mis queridas Yana y Yannet, para comentar el video sobre las personas que no existen como humanos, porque no tienen alma, pero que tratamos como si realmente lo fueran, les comento que de alguna manera la reducción es ésta: vamos a dar por cierto que hay personas que son humanos porque tienen un alma, y personas que no, entonces ¿desde nuestro interior, que es real, podemos conocer el exterior que no sabemos si es real o no, sino que sólamente lo suponemos como real? Así no importa si existen personas que no son humanas, pues muchos hablan de seres que se disfrazan de personas para estar entre nosotros, sino ¿podemos nosotros reconocerlos? ¿Tenemos capacidad para diferenciar entre quienes ciertamente lo son y quienes no? Parece que no del todo, aunque haya humanos (hombres y mujeres) que dicen haber adquirido esa facultad.

Desde la antigüedad hay enseñanzas que niegan nuestra capacidad para conocer el mundo externo. “Maia”, palabra de la filosofía Hinduista que en Español traducimos como “ilusión”, con el sentido de algo que NO existe pero que le damos categoría de real. La palabra ilusión viene de “ludere, lussum” que significa jugar: es por lo tanto, para el caso, “un juego de la mente”.

Platón distingue dos modos de realidad: una, a la que llama inteligible, y otra a la que llama sensible. La realidad inteligible, a la que denomina “Idea”, tiene las características de ser inmaterial, eterna, (ingenerada e indestructible, pues), modelo o arquetipo de la otra realidad, la sensible, constituida por lo que ordinariamente llamamos “cosas” (vivientes o no), y que tiene las características de ser material, corruptible, (sometida al cambio, esto es, a la generación y a la destrucción). La primera forma de realidad, constituida por las Ideas, son el verdadero ser; la segunda forma de realidad, hallándose en un constante devenir, nunca podrá decirse de ellas que verdaderamente son (O sea, que no existen verdaderamente).

El Filosofo Immanuel Kan tenía una manera práctica de definir “lo real”, diciendo que es la esencia misma de las cosas; mientras que “la realidad” es lo que la mente humana percibe por medio de los sentidos: lo real se basa en la esencia de cada cosa (vivinte o no, visible o no) y la realidad es el aspecto externo de lo que se ve o se sabe. Así, lo real no es sólo aquello que tocamos, ¿acaso el pensamiento no es real? ¿Cómo puedemos saber todo lo que sabemos? No sabemos nada si suponemos que todo lo que sentimos es falso. Si decimos que todo lo que no podemos perecibir es falso (Descartes y su Ontología. “De lo único que no puedo dudar es que dudo”), entones ¿qué nos queda? Según ese método, nada externo existe. Así, la realidad no es lo que conocemos por real, sino lo que es real en sí (esencialmente). Por ejemplo, los hombres no conocemos millones de cosas que existen en el universo, y eso no significa que no existan.

La filosofía Náhuatl enseña que nada es real, sólo el Dador de la Vida, todo lo demás se marchita y desaparece. Y el folklore Purépecha canta: “Porque en este mundo engañoso todo es un sueño, todo es una ilusión”.

¿Existen personas entre nosotros que no son humanos, pero que tratamos como humanos? Por lo dicho, generalmente no tenemos capacidad de saberlo, pero si alguien nos lo dice, podremos creerle o no, y entonces dependerá de la aceptación que tengamos de su testimonio, como es el caso de ese video. Por eso dejo también para el final el testiomonio de los Libros Sagrados de la Antigüedad, según los cuales “los dioses” y “los ángeles” toman formas de personas que podemos ver y tratar, pero que no son humanos. ¿Les creemos? ¿No les creemos? Pues, por lo visto, y para todo, difícilmente tendremos forma de reconocerlos, y saberlo  con certeza. Y así le dejamos por hoy. Saludos y Bendiciones.

 

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