El héroe y su bandera

Para terminar el miniartículo de los Niños Héreos, la pregunta es: ¿de dónde viene entronces la leyenda del salto de un cadete envuelto en la bandera, para evitar que ésta fuera mancillada por el enemigo?

Por lo que entiendo el tiempo y la falta de una investigación oportuna dieron lugar a una confusión. Primero, por lo que vimos en el artículo anterior esos seis cadetes que recordamos verdaderamente tuvieron un comportamiento en grado heroico ante el enemigo (lo que muchos criticones de la actuaidad no serían capaces), y, segundo, hubo otros patriotas que tuvieron igual comportamiento. Veamos.

Margarito Suazo, Capitán del Batallón Mina, durante la batalla de Molino del Rey (8 de Sept. 1847), “era un mocetón arrucado y listo -escribió Guillermo Prieto-; a la hora de los pujidos (encuentro a la balloneta), él estaba en primera; era muy hombre; le hirieron de muerte, y a chorros le corría la sangre, y viéndose perdido coge la bandera del batallón Mina matando a los que se echaban sobre ella, la dobla y la acurruca en su seno. Así hérido logró llegar al edificio principal de Molino del Rey. Allí se quitó la chaqueta y la camisa y se enredó contra su cuerpo la bandera. Cuando la batalla tocó la última llamada, el capitán Zuazo regresó al combate. Las bayonetas invasoras no tuvieron misericordia de su cuerpo, atravesado una y otra vez”; termina Prieto: “hasta la muerte debió reconocer su valor y patriotismo”. Esa bandera está en las vitrinas de El Catillo de Chapultépec, con las manchas de sangre de Margarito Zuazo, del cual no se sabe nada más; pero creo que no es necesario, pues con eso sobra, ¿o no?

¿Y entonces? Entonces el pueblo, que buscaba símbolos para identificar la nacionalidad mexicana que se formaba en esos desafortunados tiempos, en algún momento confundió las acciones de los seis cadetes, uno de los cuales, Montes de Oca, saltó de una ventana para ayudar a sus compañeros, con la acción del capitán Zuazo de envolverse en la bandera para salvarla del enemigo invasor. Si realmente no fue así, tampoco hay nada que lo desmienta, y esta explicación ciertamente me parece además de posible, un sustento para tan hermosa leyenda, producto de hechos históricos verdaderos.

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