El fraude electoral más grande y mejor preparado

El fraude electoral más grande y mejor preparado, 2018, será avalado por una historia de corrupción y de impunidad, que también lo hará creíble. Lamentable. El candidato López Obrador y su equipo de Morena han preparado con mucho cuidado ese fraude, anunciado desde Diciembre, o días antes, del año pasado: afirmando rotundamente que triunfarán en las elecciones del próximo 1 de Julio, y que si no triunfan es porque se lo impidieron con malas artes y peores mañas “el gobierno”, Peña Nieto y el INE. O sea “o gano yo AMLO o gano yo AMLO”, o no reconozco haber perdido. Y en los últimos días han intensificado esta postura, con amenazas reales, “soltaremos el tigre”, “si nos vuelven robar la elección habrá chingadazos”, “si no ganamos es por fraude, y conocerán al diablo”, etcétera. Ahora bien, no soy adivino, y por lo tanto no sé quién ganará la elección realmente, pues entre Meade y Anaya suman millones de votos que no serán para López Obrador, y nadie puede prever para dónde se moverán los millones de votos llamados ahora “indecisos”, lo cual significa que no necesariamente serán para López Obrador. Esos millones declarados a favor de unos, y los otros millones no definidos, son los que ponen una duda razonable sobre le triunfo de Amlo.

“Concerán el diablo”

Sin embargo, mediante videos editados, falsas noticias, testimonios mentirosos, y en general mediante el uso indiscriminado de las redes sociales se han utilizado para anunciar que si no gana López Obrador es porque se habrá cometido un fraude. Horrible tergiversión. Será mayor fraude si los votos no lo favorecen y él y sus seguidores amparados en que se cometió un fraude en su contra, que como en dos ocasiones anteriores no pudieron probar, movilizan toda clase de violencia para “llegar al poder a como dé lugar”, lo cual ciertamente será el mayor fraude electoral de nuestra historia.

Sin embargo, desde “la caída del sistema” en 1988, operado un Bartlett ahora un pro-Amlo, el pueblo mexicano, influido también por la enorme corrupción gubernamental en todos los niveles, está dispuesto a dudar de su propia elección si le dicen que los resultados no son ciertos, sino operados para favorecer a un candidato que no sea López Obrador. Y aquí estamos atrapados: si yo, Amlo, gano es porque los votos me favorecieron; pero si pierdo es porque me hicieron fraude, y entonces convoco a todos mis seguidores para que mediante toda clase violencia se reconozca que yo, Amlo, triunfé y seré “el presidente”. Los millones de mexicanos que no lo queremos o le tenemos miedo y NO votamos por él, al oponernos a esa violencia nos convertiremos en sus enemigos.

Ésta es sólo una reflexión ante los hechos que estamos viviendo ahora, la realidad posterior a la jornada electoral la viviremos el día 2 de julio.

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