¿Dios de Paz?

La piedad cristiana a veces cae en el ridículo (los peces beben agua al ver a dios nacer), y otras en la contradicción, pues en los tiempos en que se escribieron los Evangelios no existía la crítica literaria, o cuando los interpolaron sólo atendieron a los intereses del momento. Por ejemplo, en Lucas (2:14) se dice que los ángeles cantaron “gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes Él se complace”, así dice completo; es decir, no para todos, aunque las homilías y los villancicos pregonen que sí; pues no, “nada más para en quienes Él se complace”, excluido el resto y punto. Y de acuerdo con Mateo (10:21 y 34, Biblia de Jerusalén) Jesús enseña directamente a sus discípulos: “entregará a la muerte hermano a hermano y padre a hijo, se levantarán hijos contra padres y los matarán, y seréis odios todos por causa de mi nombre…”, “no penséis que he venido a traer paz a la tierra: No he venido a traer paz sino espada. Sí, he venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y enemigos de cada uno serán los que vivan con él”. De esta manera el mismo Jesús explica la frase de Simeón en Lucas (2:34) “Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción”. Así dicen los Evangelios, como cualquiera puede comprobar, lo mismo que puede hacer en la Historia del Cristianismo cuando nos muestra que esta religión ha sido la que más daño ha causado a la Humanidad, por sus discusiones internas llevadas a guerras sin piedad “peleando en nombre del mismo dios”(desde los Arrianos hasta los Protestantes), así como con persecuciones desde la exclusión social hasta el tormento y la quema de personas que llamó herejes o brujas (la Santa Inquisición), a la destrucción de culturas y genocidios como en el caso de los pueblos originarios de América, donde se impuso auténticamente a sangre y fuego, a la persecución y muerte de los judíos durante milenios, a la centenaria guerra sin cuartel a los Mahometanos… ¡Uf! (Interesados Cfr.: https://elpais.com/diario/2000/03/13/sociedad/952902002_850215.html)

Amigo lector, yo no interpreto, solamente digo lo que veo (y que cualquiera puede comprobar), con el deseo sincero de entender mejor lo que somos y lo que vivimos de acuerdo a ciertos patrones de conducta heredados. Las conclusiones, si quieren libremente tomarlas, son personales, y las aplicaciones en sus vidas religiosas, filosóficas o culturales también; y si no, pues no, y ya.

Con la Esperanza activa de que el año 2018 sea para cada uno de nosotros y para la Humanidad la realización de la Confraternidad Universal, o sea los cimientos de la paz verdadera, para todos Saludos, Bendiciones, y por aquí nos vemos el año entrante. ¡Sean felices! ¡Así sea!

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