Corresponsabilidad Eclesiástica

En la “Revista Búsqueda, periodismo de investigación en Michoacán”, correspondiente al 26 de Marzo de 2018, el periodista Rogelio Guzmán Rodríguez publicó un artículo sobre la entrevista que hicieron algunos periodistas al cardenal Alberto Suárez Inda. Considero importante conocer esta respuesta del cardenal Suárez Inda, pues por primera vez, al menos en mi conocimiento, un Jerarca religioso de tanta representación acepta una responsabilidad tan clara sobre la situación social del México actual.

Respondió el cardenal: “Hay complicidad, a veces por miedo y en otras por la corrupción, que es un contagio entre la clase política y la clase empresarial e incluso en los sindicatos, que deberían ser un instrumento de justicia social, pero cuando los liderazgos se corrompen, hay un atraso en la sociedad, pues en lugar de ayudar a una mayoría, se aprovechan de prebendas y de las arcas del estado.”

Y siguió con pleno conocimiento: “La iglesia, como parte de la sociedad, -no somos sólo los curas, sino todos los bautizados-, tenemos manchas que debemos limpiar, errores que debemos corregir, todos. El sacerdote puede ser a veces cómplice incluso por omisión, pues tenemos una responsabilidad muy grande, porque no hemos sabido formar la conciencia de nuestros feligreses. Nos hemos limitado a celebrar el culto, nos hemos limitado a mantener las iglesias más o menos llenas, -porque son insuficientes para la cantidad de la población que se declara católica-. Calculamos en México que la asistencia habitual a la misa dominical no rebasa el 12 por ciento de los que se dicen católicos. De manera que el 88 por ciento de ellos no asiste a misa. Y hay quienes asisten eventualmente a una primera comunión, un matrimonio o unas exequias; van así, muy eventualmente.”

Y termino yo la cita con este valiente y realista mea culpa del cardenal: “Así, hay que aceptar que los católicos en México no tenemos buen nivel de formación doctrinal, y menos de compromiso social. Por ello, la Iglesia tiene una responsabilidad grande, debemos aceptarlo, que no hemos sabido formar a nuestros laicos y que los sacerdotes muchas veces nos hemos dedicado a celebrar misas, a celebrar ceremonias y no tanto de preocuparnos ni de la formación de la gente ni de la promoción social.”

Y así le dejamos por ahora en esta Semana Santa. Saludos y Bendiciones para todos.

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  1. Parte I “Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista. Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío. Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista. Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante. Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada. Martin Niemöller Las anteriores líneas, se me vienen a la mente desde la renuncia de Benedicto XVI, recuerden al vaticanista Sandro Magister en un evento donde se habló del Summorum Pontificum, denunciando las trabas que estaba sufriendo la misa tridentina, entonces el cardenal Burke como protestando, lo dejo solo, se levantó y se fue. El Vaticano le retiro las credenciales a Magister. Después la persecución alcanzó a quien se había levantado, es decir al cardenal Burke.

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