¿CONSCIENCIA o CONCIENCIA?

Comencemos por establecer campos. De acuerdo al origen de la palabra consciencia(con “sc”): viene del latín “scio” que significar “saber, conocer”, y se compone del prefijo “cum”, que significa “con”, “en compañía de”; y del sufijo “ia”, con el significado de “lo relativo a”, “la calidad de”. De esta manera conscienciasería “todo lo relativo a un conocimientoque se comparte, o que se tiene en común”. Tener conocimiento. “Espíritu consciente”. En este caso “inconsciente” equivale a la falta de conocimientos sobre lo que se piensa, se dice o se hace: no sabe por qué lo hace, ni menos para qué lo hace.

Por otra parte “conciencia” (sin “sc”), con tener el mismo origen, el uso la ha limitado a cuestiones morales, y suele definirse como “la capacidad de conocer la diferencia entre el bien y el mal moral, en la conducta propia y en la de los demás”. Esto supone un punto de referencia, bien sea religioso, legal o por uso y costumbre, y por lo tanto el uso y la significación de la palabra conciencia varía significativamentesegún el punto de referencia. En este caso la frase “hombre (o mujer) de conciencia”, equivale a que su conducta está conforme a los principios de su religión, a los principios del Derecho de su país, o a los usos y costumbres de su comunidad. Cuando no lo está en ninguno de los casos, la Antigua Filosofía la define “el torcedor universal”, pues avisa que no lo está y no deja en paz a la persona. Su contrario es “inconciente”.

Ahora bien, sea de un modo sea de otro, esto significa que tenemos la capacidad de “ver” nuestros conocimientos internos “desde afuera”; es decir, contemplarlos para examinarlos y emitir un juicio sobre ellos. Abundemos: se trata de lo que sabemos (función cerebral), no de lo que hacemos, no de nuestras acciones o ausencia de las mismas. Los hechos humanos tienen otra connotación y son objeto de ciencias específicas como la Ética, la Psicología, el Derecho, la Antropología y otras.

Esto aceptado, comprendemos mejor las importantes diferencias al decir “conscienciadel propio estado” como la capacidad para valorar las condiciones de las facultades mentales propias, personales, que decir la “concienciamoral”, que obedece a doctrinas o actitudes aprendidas por experiencia, la enseñanza o por imitación, ya se entiende que considerando las variaciones sociales y culturales. Y más: toma de conscienciaes darse cuenta del acto y el momento en que un conocimiento nuevo entra a formar parte del acervo de saberes de la persona, y puede reflexionar sobre él; en cambio “toma de concienciase dice de las personas que se dan cuenta de las consecuencias de sus actos, o bien de la falta de conocimientos para actuar correctamente en relación a situaciones concretas. La famosa “pérdida de la consciencia” es un estado psicológico de pérdida de las facultades espirituales (inteligencia, razón: análisis, síntesis, comparación, generalización, abstracción y demás); por otra parte, la “pérdida de la conciencia” corresponde a un estado psicológico en que a las personas no le importa que sus accionesestén sujetas a normas morales, legales o de usos y costumbres de su comunidad.

Todo esto sirva para reflexionar que se trate de consciencia o de conciencia, de lo que estamos hablando es de un proceso de la mente.

Y precisamente por eso pospusimos tratar sobre la Mente, pues tener claro que la consciencia o la conciencia son procesos, es la clave. ¿Y dónde se dan esos procesos? Esta pregunta es la clave: en primer lugar en el cerebro: las interconexiones neuronales a velocidades muy cercanas al milésimo de segundo (0.001 sgdo.) lo que en la pequeñez del cerebro humano (14 x 13 x 17 cms.) las convierte en instantáneas. Impresionante. Hay más, los científicos (todas las neurociencias) han identificado las áreas del cerebro que son básicamente las que entran en juego para esos procesos: los pensamientos en el Lóbulo Frontal, la memoria en el Lóbulo Temporal, la capacidad de atención en el Lóbulo Parietal, la percepción en el Lóbulo occipital, e, importante y trascendente en todo eso, la comprensión del leguaje en el Área de Wernick. Todas ellas, al menos, son necesarias por los procesos de la consciencia, o conciencia, y la interconexión adecuada disfrutará de resultadas adecuados; la interconexión inadecuada (la falta de atención, por ejemplo, o la dislexia) obtendrá resultados no deseados, imprevistos o de plano desastrosos. Pero la reacción a los estímulos, sean internos o externos, dependen de otros factores tanto en velocidad como en la dirección de la respuesta, o cual no es nuestro objeto por ahora.

Hoy vamos a insistir en que debemos tener siempre presente que esos procesos cerebrales son bioeléctricos, que son mensurables y que, con la bioquímica, en los campos adecuados del cerebro, producen, entre otros muchos, los estados de consciencia y de conciencia, bajo la égida de la mente, según lo veremos en la siguiente entrega, si tienen a bien seguirnos. Gracias por su atención. Saludos y Bendiciones.

3 comentarios

  1. Dr. H. C. Esteban R. Morales Ledesma.

    Excelente diferenciación y contenido sencillo, claro, breve y sin lugar a dudas de especie alguna.

  2. Margarita ReginaGarcia Pimentel

    Muy buen artículo. Gracias FLA.

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